sábado, 5 de agosto de 2023

Didier Lourenço, mi pintor contemporáneo preferido


El pasado mes de julio falleció el pintor del Maresme Didier Lourenço, de forma repentina, a los 55 años. Lourenço ha sido el autor de una extensa obra en la que, con frecuencia, la bicicleta era la protagonista. “Es el mejor vehículo para desplazarse", expresaba el pintor. "Y aporta a mis cuadros una dimensión distinta del movimiento. Las bicis ejemplifican a la perfección lo que es un viaje agradable”.

Las bicicletas, vehículos hacia la felicidad

“Al ir andando miras el mundo, pero sobre una bici todo me parece más bonito. Disfruto más el movimiento, el paisaje, la luz. Tiene el encanto del silencio. Y la velocidad de la bici es la mejor para mirar las cosas”.


Por eso en muchos de sus cuadros aparecen ciclistas. Ciclistas que se cruzan y se miran, que pedalean por las nubes y que hasta comparten montura.


Ciclistas que, muchas veces, son una: una mujer morena, curiosa y de fuertes y desnudas piernas.


La mujer, omnipresente en su obra

Se trata de una mujer universal. Para Lourenço, representa a cualquier mujer del mundo, cada una con su personalidad y sus cosas en la cabeza. “Las mujeres son maravillosas, más misteriosas e interesantes que los hombres. Y, es evidente, estéticamente me parecen más atractivas”.



Colores vivos y mensajes de plenitud y libertad

“Los colores que utilizo son cada vez más explosivos y potentes, y últimamente he optado por contar con la omnipresencia de la figura femenina” decía en 2021.

 

Lourenço no cuenta historias, encomienda estados de espíritu. Sus protagonistas son ubicuas, da la impresión que están presentes en todas partes al mismo tiempo, en muchos lugares y situaciones. A veces están acomodadas en un sofá, otras van en bicicleta. Pero todas revelan plenitud. La plenitud cotidiana de quien habita el presente, el aquí y el ahora.

En sus multitudes urbanas la gente va de aquí a allá sin mirarse; algunos a pie, otros en bicicleta, 


hay quien pasea el perro … 


Son figuras geometrizadas, poco personalizadas, cada uno va a la suya. Y sin embargo se trata de una obra amable. Poder pasear por la ciudad a la tuya, sin someterte al escrutinio de los demás -como ocurre en algunos pueblos-, es un acto de libertad. De hecho, las democracias modernas basan la libertad en el derecho a la intimidad.

 
“Las mujeres dicen mucho con una sola mirada” 

Hay un detalle que no es gratuito en sus obras: en alguna de estas multitudes, pasa la “chica de Lourenço” en bicicleta y nos devuelve la mirada. Se trata de un recurso que ya empleaban los renacentistas italianos para establecer conexión con el espectador. Frente a él, no es necesario que nos preguntemos quién es esta chica que nos devuelve la mirada, libre de preocupaciones; sabemos que somos nosotros mismos por dentro.


Today is Blue. En óleo sobre tela. Una de mis obras preferidas del pintor. DEP.


Ver todas las obras de Didier Lourenço en su página web o en galerías: la Galería BarnadasEspai CavallersAnquins o Galería Bat