lunes, 8 de noviembre de 2021
El lujo
sábado, 18 de septiembre de 2021
Robando poemas
Luces de bohemia
Amor
A prueba de fuego
Mientras vivimos
Por siempre mía --
-- Déjame que te cuente ...
1Q84
El año del diluvio
De amor y de sombra
Verónika decide morir
Misión olvido --
Riña de gatos
Nudo de sangre
Festín de cuervos
El asesino de Bécquer
Hannibal --

-- ¿Quién se ha llevado mi queso?
Paula
Sira
El zorro
Parece difícil, ¡pero no lo es!
El inocente
El delfín --

Todo bajo el cielo --
El último alquimista
El último judío
El último trayecto de Horacio Dos
Muerte entre líneas --
viernes, 3 de septiembre de 2021
Por ti, Laura
Te fuiste muy pronto. De una forma muy injusta, dejando aquí a un compañero de vida y a dos niños demasiado pequeños, en el que seguramente era vuestro mejor momento. Maldito cáncer. Me enteré hace unos días. Me quedé desolada. Un par de detalles captaron mi atención, até cabos, tiré del hilo y lo descubrí. Te fuiste en marzo de 2020, justo cuando empezaba la locura del confinamiento y la pandemia, cerca de cumplir lo que hubieran sido tus 41. Y me he enterado casi un año y medio más tarde, el mismo día que asistía al funeral de una amiga, que también se ha ido demasiado pronto, con sus hijos demasiado jóvenes, falleciendo de un cáncer.
Asumir todo fue demasiado. Tuve un disgusto tremendo, me quedé muy afectada. Durante tres días no dejé de pensar en ti, en tu familia, en el tiempo que compartimos trabajando juntas. Te entrevisté y te quise a ti, lo supe enseguida y así se lo trasladé al director de la empresa. Te vi buena persona, centrada, responsable, trabajadora, honesta y humilde. Valores que conectaron conmigo por completo. Recuerdo especialmente tu sonrisa y tu saber estar. También tus ojos de color miel que tanto resaltaban y con los que, junto a tu melena de mechas rubias, siempre me pareció que irradiabas cierto aire exótico.
Me enteré el pasado 29 de agosto y el 1 de septiembre, paseando por Calella, después de una merienda-cena de tapas y vinos, mientras daba un romántico paseo en pareja, me detuve delante de la iglesia. Ya había oscurecido, debían estar a punto de cerrar. Entré, miré a la izquierda y vi una máquina expendedora de velas junto a una pequeña capilla, cuyas paredes estaban repletas de imágenes enmarcadas de Santos. Una imagen de Jesús presidía una estancia en la que también había varios lampadarios de hierro forjado llenos de minúsculos cirios encendidos de varios colores -rojos, blancos y amarillo anaranjados- que iluminaban la sala creando un cálido ambiente. Era un bonito rincón. Compré una vela sin pensármelo, fue algo impulsivo. Y enseguida decidí que fuera blanca, lo asocié al simbolismo que tiene este color con la pureza, la que yo veía en ti como persona. La encendí, la puse a los pies de la imagen de Jesús, entrelacé mis manos y empecé a rezar internamente un Padre Nuestro.
A media oración rompí a llorar. Después de tres días, ahí le di salida a todo el dolor, la consternación, la rabia, la impotencia, la empatía que sentía por vuestro momento, por vuestra vida como familia. Y el desasosiego que me invadía por no haberme enterado antes, porque me hubiera gustado estar en la ceremonia que le dejaron por fin organizar a los tuyos meses después, para darte una digna despedida.
Es la primera vez en mi vida que enciendo una vela por alguien. Y la primera vez desde hacía mucho tiempo que volvía a entrar en una iglesia, y a rezar. Recé por ti, para que estuvieras en paz, allí donde estés, y sobre todo para que si había alguien ahí arriba, mandase mucha fuerza a los que dejaste aquí, para que puedan seguir adelante sin ti.
Mi llanto desconsolado se frenó en seco cuando oí a mis espaldas el chirrido de una puerta, que terminó acompañado de un fuerte golpe. Por el sonido que hizo al quedar finalmente encajada me resultó fácil intuir que era una de las grandes y gruesas puertas de madera que daban entrada a la iglesia, y que por tanto ya cerraban, así que me quedé unos pocos segundos más, dedicándote mis pensamientos, y me fui. Al salir seguía descompuesta, aunque menos, y desahogándome expresando entre sollozos todo lo que sentía. Nos compramos un helado y seguimos paseando. Por un rato más todo sigue aquí, la vida no se para. Pero me sigo acordando de ti, y me seguiré acordando, con mucho cariño.
lunes, 9 de agosto de 2021
Lleida, capital del Segrià
Qué ver y dónde comer en Lleida ciudad
Lo más bonito que los habitantes de Lleida-ciudad tienen el orgullo de albergar es el conjunto monumental del Turó de la Seu Vella (colina de la Seu Vella).
La Seu Vella es el nombre con el que se conoce a la catedral antigua de Lleida. Es el edificio más emblemático de la ciudad y el que da nombre a la pequeña elevación de terreno sobre la que se asienta.
Por encima de la Seu Vella se levanta el Castell del Rei - La Suda. Ambas edificaciones son el único testimonio que queda del barrio gótico que en la época medieval ocupaba toda la colina y que quedó destruido en el siglo XVII para levantar sobre él una fortaleza militar.
La catedral, el castillo y la fortaleza están declarados Bienes Culturales de Interés Nacional y forman un conjunto monumental único y singular.
La catedral se asienta sobre lo que muy probablemente fueron los restos de una mezquita. Se construyó entre los siglos XII y XV. A pesar de congregar a los mejores artistas y artesanos del sur de Europa, actualmente no tiene casi ornamentos y el tono de sus muros es monocromo porque en la Guerra de Sucesión (1701-1715) se transformó en una caserna militar que mantuvo ese uso hasta 1948, además de utilizarse como campo de concentración durante la Guerra Civil Española (1936-1939).
El conjunto es un bonito mirador de toda la ciudad.
¿Qué podemos visitar si entramos a ver este conjunto monumental?
La iglesia
La iglesia es de planta basilical de cruz latina con tres naves. La primera piedra se colocó en 1203, aunque los preparativos empezaron diez años antes, cuando se contrató a Pere de Coma, el maestro de obras artífice del proyecto.
El solar escogido fue la plataforma intermedia de la colina, al lado de La Canonja, mientras que la parte elevada de la colina quedará reservada al Castell del Rei. Las dos construcciones serán los dos edificios más emblemáticos del barrio gótico, fundamentalmente eclesiástico, noble y universitario que se irá gestando a su alrededor.
Consagrada al culto en 1278, las obras acabaron a finales de ese siglo con nuevas incorporaciones, ampliaciones y la construcción del claustro.
Los restos del rey Alfons III de Cataluña y IV de Aragón, su mujer Eleonor y su hijo el infante Ferran, marqués de Tortosa, reposan en la iglesia.
El Campanario
Su construcción entre los siglos XIV y XV exigió grandes esfuerzos económicos y técnicos, junto con el claustro y el portal de los Apóstoles. Tiene 60 metros de altura y una escalera de caracol no apta para claustrofóbicos, con 238 escaleras que permiten acceder al mirador y gozar de las vistas panorámicas de Lleida. Merece la pena subirlas.
Además de la escalera, el campanario tiene una capilla dedicada a San Pablo Eremita y San Antonio Abad, con entrada desde el claustro y cuatro cámaras superiores: la primera se dedicó a los sonadores (los que hacían sonar la campana), mientras que el resto se destinó a maquinaria y las campanas. Según la documentación, fueron 11 las campanas encargadas de anunciar los días de fiesta y los de duelo, aunque hoy sólo se conservan dos: Silvestra y Mónica. La primera marcaba las horas y la segunda los cuartos. Un conjunto de 5 campanas más, fundidas a mediados del s. XX (Bárbara, Cristo, Marieta, Meuca y Purísima), suenan en festividades señaladas del calendario.
El Castell del Rei
Se emplaza en la parte más alta de la colina y la ciudad, la Roca Sobirana. Durante la Edad Media fue el palacio y residencia de los reyes en sus estancias en la ciudad. Popularmente es conocido como La Suda, voz de origen árabe que significa "obra fuerte" y "lugar del poder político o militar". El nombre, recuperado por los historiadores en el S. XIX, hace referencia a la fortaleza andalusí construida durante el S. IX en el mismo lugar que después ocuparía el castillo. Suda es también el nombre con el que las fuentes medievales designan el barrio gótico, noble, eclesiástico y universitario que se extendía por la colina.
Construido en diferentes etapas entre los siglos XII y XIV, el castillo estaba configurado por diferentes ámbitos de reunión, culto, residencia y defensa alrededor de un patio central. Fue el edificio civil más destacado de Lleida y un importante centro de decisión política de Cataluña y de toda la Corona de Aragón.
Se conserva sólo una nave. El resto del edificio desapareció en el transcurso de las diferentes guerras de alcance europeo que a partir del siglo XVII asolaron la ciudad. Convertido posteriormente en cuartel militar, fue abandonado por los soldados en 1948. Su recuperación se inicia en los años 80 con diferentes intervenciones arqueológicas que han permitido redefinir sus volúmenes originales y recuperar su historia.
Ruta 1714: itinerarios por los escenarios de la Guerra de Sucesión
En el año 1700 Carlos II murió sin descendencia, hecho que desencadenó un gran conflicto internacional. Las potencias europeas se disputaban el control del Imperio Hispánico. La confrontación repercutió en los reinos peninsulares, donde los catalanes y los demás estados de la Corona de Aragón apoyaron al archiduque Carlos de Austria, mientras que Castilla, con la ayuda de Francia, se inclinó por el duque Felipe de Anjou.
Cataluña estuvo en guerra durante 10 años, hasta que el 11 de septiembre de 1714 Barcelona cayó definitivamente. Una semana después, la fortaleza de Cardona capituló (se rendió y entregó territorio y posesiones a los vencedores con una serie de términos y condiciones). La victoria de Felipe V comportó la supresión de los órganos de gobierno y las libertades catalanas.
La Ruta 1714 se despliega por los conjuntos del patrimonio monumental catalán que fueron protagonistas de esa disputa. Un recorrido que quiere recuperar la memoria histórica a partir de los hechos del conflicto dinástico y sus consecuencias para la sociedad, la cultura y la organización política de Cataluña, del que este conjunto monumental forma parte.
1700 - Muere Carlos II y Felipe de Anjou es proclamado rey como Felipe V.
1702 - Empieza la Guerra de Sucesión (enfrenta a los partidarios de los Austrias contra los partidarios de los Borbones).
1705 - Pacto de los Vigatans: Cataluña proclama rey al archiduque Carlos de Austria como Carlos III.
1707 - Ocupación borbónica de los reinos de Valencia y Aragón, y sometimiento de Lleida.
1711 - Victoria aliada en Prats de Rei y levantamiento del sitio borbónico de Cardona.
1713 - La Junta General de Brazos de Cataluña (el parlamento) proclama la resistencia a ultranza.
1714 - Victoria del ejército catalán en Talamanca. Caída de Barcelona y capitulación de Cardona.
1715 - Proyección de la ciudadela militar en Barcelona.
1716 - Instauración del Decreto de Nueva Planta, por el que quedaron abolidas leyes e instituciones en Valencia, Aragón, Mallorca y Cataluña.
1717 - Decreto de constitución de la Universidad de Cervera, creada por la administración borbónica después de la derrota catalana de 1714 con el objetivo de instaurar la ideología del régimen.
Colina de la Seu Vella
En otoño de 1707 Lleida se rindió a las tropas de Felipe V, lideradas por el Duque de Orleans al frente de 20.000 soldados borbónicos. En el asalto, las tropas franco-españolas saquearon la ciudad durante días. Y aunque el conflicto sucesorio aún se prolongó 7 años más, en Lleida la represión y el castigo fueron ejemplares. La colina, cuna de la ciudad antigua y más tarde espléndido barrio gótico, cambió definitivamente su fisonomía. A la fortificación militar iniciada durante la Guerra de los Segadores (1640-1652), se añadieron nuevos baluartes y tramos de sólidas murallas y se derribaron los pocos edificios que habían sobrevivido. La catedral se cerró al culto, años más tarde se transformó en cuartel militar y el esplendor de siglos anteriores se desvaneció progresivamente. Los usos militares se prolongaron durante dos siglos hasta 1948.
Qué más hacer el Lleida
Ya fuera del conjunto monumental, podemos pasearnos por el Carrer Major de Lleida, considerado uno de los ejes comerciales peatonales más largos de Europa y el más rentable (tanto a nivel español como europeo) para ubicar un establecimiento comercial.
Por los alrededores del Carrer Major uno puede detenerse a ver varios edificios y esculturas de interés mientras pasea (como las de Indíbil y Mandonio, en bronce, que homenajean a los dos caudillos que en la época de los íberos defendieron Lleida de cartagineses y romanos).
Hay zonas muy bonitas para pasear en Lleida, además del centro histórico, como los alrededores del río o el Parque de los Campos Elíseos.
Dónde comer
Hay varias opciones seguras si lo que uno quiere es degustar los famosos caracoles a la llauna de por aquí y acompañarlos con unas codornices o con carne / verduras / pescado, todo a la brasa. Uno es un clásico de toda la vida, La Dolceta. Pero si está lleno también podéis comer muy bien en Lo caragol o en Els Trulls. También se come de maravilla en el Restaurante Llobregat.
viernes, 30 de abril de 2021
El Templo de Kiyomizu-dera en Japón (Kioto)
lunes, 5 de abril de 2021
The World of Banksy - Girl with Balloon
El antiincorformismo, antisistema, pacifismo o anticapitalismo son los temas recurrentes desde el principio en sus obras, todos ellos tratados con la ironía, la poética y la burla con la que siempre busca provocar.
Girl with Balloon: la obra de arte preferida de los británicos- #WithSiria, 2014
La organización "#WithSyria ("Con Siria") agrupa a casi un centenar de ONGs, como Amnistía Internacional, Save the Children o Reporteros sin Fronteras, y reivindica el fin del derramamiento de sangre y la asistencia humanitaria para todos los que lo necesiten en Siria.
- Union Jack, 2017
La imagen autodestruyéndose se viralizó en todo el mundo. La casa de subastas desconocía los planes del artista. No detectaron la trituradora porque les dijeron que «el marco era una pieza clave del trabajo». Es decir, que no podían manipularlo porque era «parte integral» de la obra. Subrayaron en un comunicado que la performance se convirtió al instante en historia del arte mundial, considerando que era la primera vez en la que un nuevo trabajo artístico se creaba durante una subasta.
domingo, 11 de octubre de 2020
Manresa, capital del Bages
En el siglo XII acaban los ataques sarracenos y la ciudad se consolida. Manresa se recupera y vuelve a crecer, ahora en el entorno del mercado y la plaza mayor. A pesar de una nueva destrucción sufrida, poco a poco se consolida como una auténtica ciudad medieval rodeada por su muralla.
En el siglo XIII la ciudad crece fuera de las murallas. Son tiempos de prosperidad. Manresa atrae a gente venida de fuera y crecen nuevos barrios que se van estableciendo fuera de las murallas. La ciudad se hace grande, se construyen hospitales, las nuevas calles de la nueva ciudad y una amplia zona de peleteros (cuirateries).
El siglo XIV es el gran siglo de Manresa. La ciudad llega a su máxima expansión, con 5.000 habitantes. En esta época se construye un nuevo recinto de murallas mucho más amplio. Las principales órdenes religiosas se establecen en la ciudad. Manresa no para de crecer con nuevos ravales (suburbios, o barrios extra-muros). Los manresanos empiezan a construir una nueva iglesia de las dimensiones de una gran catedral gótica. La acequia, la obra más ambiciosa, y una de las obras de ingeniería medieval más importantes de Europa, llega finalmente a las calles de la ciudad. Se construyen también el Pont Vell y el Pont Nou. Es el momento más brillante de Manresa en toda la Edad Media y pasadas la Peste Negra, otras epidemias y épocas de malas cosechas, pasarán muchos años antes de que la ciudad vuelva a remontar con esa fuerza.
Tiendas emblemáticas en el centro histórico
En los orígenes, la mayor parte del comercio se concentraba en algunas pequeñas plazas de la ciudad medieval en la Plaça Gran. Las calles que conectaban las diferentes plazas o las que llevaban a los principales portales de la ciudad eran muy concurridas y por eso, cuando la ciudad creció, los principales comercios de Manresa se establecieron en los bajos de los edificios. La consolidación como ciudad próspera y moderna hizo que se abrieran tiendas remarcables, con elementos arquitectónicos y decoraciones típicas de los estilos modernista, novecentista y racionalista. Estas tiendas históricas dan carácter y relevancia a la ciudad y por su singularidad y valor patrimonial se han protegido, de forma pionera, como bienes de protección urbanística en la categoría de arquitectura comercial. En la Oficina de Turismo te dan un folleto para no perdértelos durante tu paseo por la ciudad (hay hasta 21 reseñados).
Uno de ellos es la Farmacia Esteve (1824). De estilo modernista y restaurada en 1924, capta la atención por su símbolo, sus rótulos, sus vitrales y la decoración con madera trabajada y hierro forjado.
El estallido del Modernismo
A principios del siglo XX Manresa es una ciudad pujante. Los industriales que han hecho fortuna con el textil confían a un grupo de arquitectos de ascendencia local la construcción de sus elegantes casas, preferentemente situadas en el Paseo acabado de estrenar (Passeig de Pere III).
Así, Ignasi Oms, Alexandre Soler i March o Bernat Pejoan han dejado la ciudad impregnada con su sello modernista en una gran cantidad de edificios.
El Casino
Es el principal edificio modernista de la ciudad y fue proyectado por Ignasi Oms en 1906. Se la considera una obra de transición, pues sobre un estilo clásico se han introducido elementos modernistas. En su inicio funcionó como local de juego y club social de la clases acomodadas, y se le conocía como el "Casino de los Señores". Hoy es una biblioteca pública y un centro cultural en el que se visitan exposiciones.
La Casa Lluvià
Es considerada la obra más referente de Ignasi Oms (1908), en la que despliega un estilo maduro plenamente modernista. Tiene un original juego de volúmenes que consigue una estructura asimétrica pero equilibrada. Decoración típicamente modernista en la fachada, con esgrafiados, esculturas, hierro y azulejos (rajolas).
La Casa Torra es un edificio proyectado por Ignasi Oms en su etapa de madurez plenamente modernista. Destaca la manera original de resolver el emplazamiento del chaflán, con una estructura asimétrica que deja espacio para dos jardines
Ya fuera del Passeig podemos ver otros elementos y edificios. Como este quiosco, proyectado por Josep Firmat siguiendo un diseño anterior de Puig i Cadafalch. A pesar de sus pequeñas dimensiones, se le considera una perla del Modernismo aplicado. Está construido por una base de piedra trabajada con ornamentación floral y geométrica que contrasta con un cuerpo de madera y cristal. Arriba está cubierto por una vuelta de cañón en forma de cruz con aluminio forjado que le dan al quiosco un aire esbelto. Inicialmente y hasta hace unos años funcionó como quisco de prensa. Actualmente es propiedad del ayuntamiento y se usa como punto de información en las ferias y fiestas de la ciudad.
Plana de l'Om
El nombre hace referencia al imponente olmo que preside la plaza desde hace décadas. Tanto por su localización como por los establecimientos y edificios que la rodean, es una de las más concurridas de la ciudad.
Se pueden ver algunos edificios que atestiguan el pasado barroco de la ciudad, como Ca l'Oller, o la fachada del antiguo taller de los hermanos Grau, grandes representantes de la escuela barroca manresana, y que actualmente acoge el Espai Plana de l'Om, una sala de actos y exposiciones.
El esplendor del Gótico
Situada sobre la colina del Puigcardener, la Basílica de Santa Maria de la Seu es el principal monumento manresano y la iglesia mayor de la ciudad. Fue proyectada por Berenguer de Montagut -quien también proyectó obras tan importantes como Santa María del Mar de Barcelona- y construida sobre una iglesia románica (en el siglo IX, en tiempos del conde Guifré el Pilós ya se edificó aquí una iglesia dedicada a Santa María, y posteriormente otra iglesia rehecha por el Abat Oliba).
En 1301 el Consell de la ciudad aprobó su construcción pero las obras empezaron en 1328 y no se acabaron hasta el siglo XV (tardaron 160 años en construirla). Es uno de los ejemplos más importantes del Gótico catalán. Es austera en la decoración, predominan los volúmenes horizontales y la planta es de una sola nave central de gran amplitud (la segunda más ancha de Cataluña, después de la de Girona). La fachada principal es neogótica, proyectada por Alexandre Soler i March, asesorado por Antoni Gaudí.
Fue financiada por las autoridades locales y por las aportaciones de los gremios manresanos (era una forma de demostrar su "poderío" económico).
El portal está presidido por la figura de la Virgen (obra de Berenguer Ferrer) y coronado con un característico frontón que lo asemeja al estilo gótico internacional.
Al entrar también vemos el portal románico que pertenece a la primitiva iglesia. Los capiteles representan escenas propias del románico.
El claustro es de estilo neoclásico (en substitución de uno anterior, probablemente gótico) y además de haber una capilla de la Purísima (Capella dels Favets) también es el punto de recepción de los visitantes, donde puedes comprar una entrada combinada para visitar la Seu i el Carrer del Balç (sale más a cuenta que comprar las entradas por separado).
Cuando Ignacio de Loyola llegó a Manresa y visitaba la Seu de manera cotidiana apenas estaba edificado el cuerpo básico del templo, la nave y las capillas laterales. Todavía no se había construido el campanario y la capilla del santísimo.
La Seu también tiene mucho interés artístico por las obras que conserva en su interior, como cuatro retablos góticos de gran valor.
El retablo del Espíritu Santo es considerada la obra maestra de Pere Serra, uno de los grandes pintores catalanes del siglo XIV. Fue encargada por el gremio de peleteros (cuireters) de la ciudad -que tenían al Espíritu Santo como patrón-, tiene una gran riqueza iconográfica y se encuentra en un buen estado de conservación. El estilo de este pintor destaca por unas composiciones amables, equilibradas, incluso algo ingenuas, con rostros cándidos y redondeados, colores suaves y sin excesivos contrastes. El tema central del retablo es Pentecostés o el advenimiento del Espíritu Santo y el conjunto pictórico y las diferentes escenas hacen referencia a la historia de la Redención.
El retablo de San Marcos.- Encargado por el gremio de zapateros de Barcelona, es considerado uno de los mejores dentro de la corriente de influencia italiana. Sus imágenes son de gran calidad artística y representan momentos de la vida de San Marcos y Sant Anià. Reproduce la vida cotidiana con mucho detalle, las calles, las personas, la indumentaria, etc.
El retablo de San Miguel y San Nicolás.- Obra de Jaume Cabrera, discípulo de Pere Serra y representante de la transición entre el estilo italogótico y el gótico internacional. Sólo quedan siete tablas, el resto fueron destruidas en el incendio de 1714.
El retablo de la Santísima Trinidad es un ejemplo de pintura gótica tardía y fue realizado por el pintor barcelonés Antoni Marquès. El tema es la teofanía, es decir, la manifestación de Dios. Esta pintura apunta ya a un estilo y elementos renacentistas, con figuras y paisajes muy realistas y donde se entrevé una influencia de la escuela flamenca.
En el baptisterio, de estilo neogótico, me llamaron la atención los vitrales, colocados siguiendo un orden cromático muy bonito y cuyo diseño es muy coherente con lo que se quiere transmitir.
La simbología utilizada quiere transmitir la idea del bautismo como experiencia de bienvenida a una nueva vida llena de luz, una explosión de alegría una vez salvados y purificados de pecados. También sugiere la pertenencia a la comunidad cristiana, representada por el símbolo del pez.
Un viaje medieval
Calle del Balç
Todavía conserva la esencia de calle medieval, como la que debió conocer Ignacio de Loyola en su estancia de 11 meses en la ciudad en 1522. Formaba parte del núcleo de la ciudad medieval nacido alrededor del mercado, en la plaza mayor, y es un magnífico ejemplo de urbanismo medieval. De trazado estrecho y sinuoso, la calle se adapta al perfil de un riscal ("balcera" en catalán) con diferentes niveles escalonados y discurre bajo los porches que se levantan entre las casas para poder aprovechar el escaso espacio que había en el interior de la ciudad amurallada. Se puede visitar en el centro de interpretación, en una experiencia que combina los audiovisuales y la explicación de una guía, y que realmente emociona pues llegar a sentirte como un habitante de aquella época. El mundo de los gremios, las oligarquías, las familias nobles de la ciudad, la vida cotidiana en una calle medieval y los factores que hicieron posible la construcción de la "Sèquia". Un montaje multimedia que nos permite ver y escuchar la historia narrada y personalizada en la figura del rey Pere III el Cerimoniós (Pedro IV de Aragón), el gran monarca forjador de las principales instituciones del estado catalán.
La peculiar orografía del terreno ha propiciado que quedase como una estrecha calle intermedia. A partir del siglo XVI la calle se privatiza y las bodegas y bajos se incorporan a las calles de forma que queda como un pasaje interior y cerrado. Este aislamiento hizo que esta calle se librase de los graves incendios que Manresa sufrió en 1713, por la Guerra de Sucesión, y en 1811, por la Guerra de la Independencia. Eso ha conseguido que ahora se pueda pasear por aquí admirando un conjunto único que preserva de forma muy auténtica el ambiente medieval.
Convento e Iglesia del Carme
En 1308 los frailes carmelitas se establecieron en la ciudad y fundaron un convento y una iglesia. En el siglo XVIII se reestructuró todo el convento y el antiguo claustro gótico, del que se han conservado algunos capiteles, se substituyó por el que hay ahora, de estilo neoclásico. En 1835 fue abandonado por la desamortización. Más tarde fue caserna militar y en 1990 todo el conjunto se remodeló como albergue.
La iglesia, originariamente gótica, fue proyectada por Berenguer de Montagut, el mismo arquitecto de la Seu. Era una de las iglesias más grandes de la Manresa medieval. Según la tradición, en 1345 aquí tuvo lugar el milagro de la Luz, relacionado con el conflicto que originó la construcción de la acequia en Manresa entre el obispo de Vic y la ciudad. En el año 1936 durante la Guerra Civil fue completamente derribada. La reconstrucción, que se inspira en la iglesia medieval, se llevó a cabo entre 1944 y 1959.
Arc del Carrer d'en Botí
Aquí probablemente se levantó un casal gótico totalmente reformado en épocas posteriores. Ha quedado un arco de tradición medieval sobre la calle d'en Botí con un característico ventanal.
El Pont Vell
Construido en el siglo XII y reconstruido varias veces a causa de las riadas, era el principal acceso a al ciudad. Está situado en un paso estrecho del río. Es un puente de tradición románica con arcos de medio punto adoquinados. Es un espléndido mirador de la fachada manresana del Cardener.
La Cova
En 1522 Ignacio de Loyola hizo una estancia de casi un año en la ciudad. Durante este tiempo experimentó una profunda transformación espiritual y más tarde fundó la compañía de Jesús. En este lugar se inspiró para escribir sus conocidos Ejercicios Espirituales. Con los años, lo que había sido una sencilla cueva se monumentalizó y se transformo en un gran santuario, el principal sitio ignaciano y el que da una proyección internacional a la ciudad.
Cuando llegó a Manresa, Ignacio de Loyola probablemente cruzó el Puente Viejo (Pont Vell). La ciudad y sus gentes fueron testigos de sus vivencias. Manresa tenía entonces unos 2.000 habitantes y presentaba un aspecto medieval. Distintos espacios de la ciudad conservan aún la huella del santo. Su recuerdo ha transformado el paisaje a través de distintos monumentos, entre ellos la cueva de San Ignacio, entorno a la gruta en que, según la tradición, se retiraba a rezar y a hacer vida solitaria. La Cueva de San Ignacio fusiona arte y naturaleza. Convertida hoy en centro de espiritualidad, atrae a miles de peregrinos. Junto a la iglesia, cuando escribo estas líneas, están en obras y no se pueden visitar.
Dónde comer
Seguro que hay muchos sitios para comer muy bien en Manresa (el Espai Gastronòmic del Kursal sonaba bien) pero nosotros tropezamos indudablemente con una de las mejores alternativas. Un lugar acogedor, con un trato exquisito: el restaurante Canonge, un proyecto de la fundación Ampans, que trabaja creando oportunidades laborales para las personas con discapacidad intelectual. Aquí tomamos un menú degustación, "menú verema", que estaba delicioso. Lástima que sólo tomé un par de fotos de los platos (¡lo siento! pero es que soy de esas personas que cuando se sienta a la mesa se olvida del móvil y sólo se concentra en disfrutar del momento con la persona que tiene delante).
Pero sí tengo foto de la lista de platos que componían el menú :)




































