martes 13 de diciembre de 2011

Íntimo y personal

Alguien me ha preguntado recientemente que adónde ha ido a parar la sección del blog que llevaba este nombre. Me la he cargado. He tenido lo que los americanos llaman gut feeling. Siempre me ha hecho mucha gracia cómo ellos sitúan ese concepto más cerca de las tripas y en cambio nosotros lo hacemos más cerca del corazón. En definitiva, he tenido una corazonada. Un presentimiento de que debía aprovechar el blog, arreglarlo un poco, ponerlo más formal o serio, sin publicar cosas que personalmente me comprometan demasiado. Todo ello en favor de sacarle un rédito profesional. No es lo mismo contarle a alguien que me he pasado unos años sin pegar ni sello y viviendo como me gustaría vivir si me tuviera que morir mañana (me he vuelto muy jobsiana, sí), que hablarle del blog y contarle lo que ahora cuento en la cabecera del mismo (también la he cambiado, creo que ahora me vendo mejor).

Así que he eliminado la sección más visitada de este blog, Íntimo y personal (definitivamente a los seres humanos nos va el morbo). Los posts que se han salvado de la quema los he reconducido con las etiquetas "relatos de mi vida" y "sobre el blog". Pero tengo la sensación de que también me he cargado la chispa del blog, esa sección disparatada (especialmente viniendo de mí, para quienes me conocen), en la que me salía de tono con mis confesiones más personales. Me lo he pasado en grande escribiendo los posts de esa sección, fue muy divertido. No los he eliminado, simplemente los he "despublicado". Quiero guardarlos aunque sea en el back-office, son auténticas perlas para mí. Desnudar mis pensamientos en el blog cuando era anónimo me producía una sensación comparable a cuando uno se despelota al llegar a una playa desierta y se lanza al agua a bañarse tal y como se nos trajo a este mundo. Permití que aflorase la parte más alocada (cuidaao!!), divertida y desinhibida de mi persona. "Pues ahora la has apagado, es como si ya no fueras completamente tú". La reflexión me ha generado un mal rollo de cagarse (un dilema, para ser más correcta) que, unido a mi crisis creativa (hace días que no sé de qué escribir), hace que esté en pleno momento de bajón con el blog. Y cuando veo que algun@s acceden a él poniendo en Google "relatos de meri" o "los relatos de meri" siempre pienso que son mis amig@s que andan por ahí aburrid@s y piensan "voy a ver qué publica Meri". Y me estreso, porque Meri estos días ya no sabe qué publicar. Así que dejaré que pase mi sequera creativa y, por si acaso, ya os voy deseando a tod@s Feliz Navidad.

P.D.- Este post se va a autodestruir en mi próxima entrevista de trabajo.

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